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La tierra de las mil orquestas
25 nov 2010 El Sistema Nacional de orquestas infantiles y juveniles de Venezuela, Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2008, busca alejar de la incultura y de la violencia a miles de niños y jóvenes venezolanos. Un proyecto del que el tenor español Plácido Domingo es un entusiasta. Por eso ha puesto su voz a la narración de un documental que analiza este revolucionario método y que veremos este jueves a partir de las 22.00 horas en La 2 de TVE...
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La presidencia de Ahmadineyad rompe la moratoria de los apedreamientos de adúlteros en Irán
ÁNGELES ESPINOSA - Teherán - 18/07/2010
"Es la ley islámica", me espeta un funcionario del Ministerio de Orientación Islámica de Irán al que no le ha gustado mi información sobre la condena a morir lapidada dictada contra Sakineh Mohammadi Ashtiani. La idea de que el apedreamiento hasta la muerte es un castigo ordenado por Dios para los adúlteros la repiten también clérigos y zelotes, que recurren a los textos sagrados en busca de justificación. Sin embargo, la pena no está mencionada en el Corán, hay ulemas que discrepan y muchos analistas atribuyen a motivos políticos su introducción en el Código Penal. La sentencia de Ashtiani, suspendida temporalmente ante la presión internacional, reabre el debate de la universalidad de los derechos humanos. "El concepto de interpretación es muy importante aquí", explica Mehdi Zakerian, presidente de la Asociación Iraní de Estudios Internacionales. Aunque Irán ha ratificado la Declaración Universal de Derechos Humanos y las dos convenciones que la desarrollan, se opone a la idea de universalidad. Sin duda, la República Islámica tiene que cumplir y respetar esos acuerdos, pero ha adoptado lo que este experto denomina "una nueva diplomacia", que defiende que los países occidentales no pueden imponer su propia visión.
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El futuro acaba en Arizona
La ley antiinmigración está levantando en la comunidad hispana de Estados Unidos un sentimiento muy fuerte de agravio que inspira corridos y alienta reivindicaciones de identidad
PABLO ORDAZ 09/05/2010.
La juez, una mujer negra de mediana edad, va leyendo sus nombres. Ellos, obedientes como escolares, responden con voz firme: Sergio Pérez Galán. -¡Presente! -Jesús de la Cruz. -¡Presente! -Cristina López Ramos. -¡Presente...! De fondo se oye un rumor metálico que sobrecoge. Porque Sergio y Jesús y Cristina y los 49 hombres y 10 mujeres que este lunes 3 de mayo están sentados en el banquillo de los acusados de esta sala de juicios de la segunda planta de la Corte de Tucson (Arizona) están encadenados. Sus tobillos y sus muñecas están unidos entre sí por una cadena que va y viene de la cintura y que limita todos sus gestos. Hace unas horas, estos hombres y estas mujeres sobrevivieron a los peligros del desierto de El Sásabe -el calor y la sed, las víboras y los alacranes- y lograron traspasar la línea fronteriza que separa el Estado mexicano de Sonora y el estadounidense de Arizona, pero allí estaban, esperándolos, los agentes de la Border Patrol. La patrulla fronteriza los presentó ante esta juez de Tucson que, como cada día de lunes a viernes, invariablemente a las 13.30, pone en marcha la representación de un juicio. Todos los aquí presentes -la propia juez, el fiscal calvo y de anchas espaldas, los aburridos abogados que juguetean con sus blackberrys o leen correspondencia atrasada- saben qué va a pasar cuando, dentro de dos horas, se levante la sesión.
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