"Se acabaron las lágrimas"
La mano que te quiere no es un puño cerrado que te golpea sino una mano abierta que acaricia tu piel; la boca que te ama no escupe insultos, sino dulces palabras susurradas al oído; el alma que te desea no te quiere sometida sino libre. Para que se acaben las lágrimas, si eres víctima o testigo de la violencia de género, no lo dudes, denuncia: 016. |





















