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En la mayoría de países europeos las algas se han ganado un lugar en la gastronomía local, como por ejemplo en Austria y Alemania donde utilizan las algas para elaborar un tipo de pan muy apreciado, el Algenbrot, un pan de cereales al cual se le agrega un 2 - 3 por ciento de algas disecadas en la harina.
Bajo la influencia de las dietas macrobióticas se ha valorizado mucho el consumo de algas en Occidente. España no ha sido ajena a este movimiento y desde hace unos años se están llevando a cabo una experiencias pioneras y artesanas en Redondela (Pontevedra) donde además de las conocidas algas japonesas nos ofrecen otras tres típicamente atlánticas; el sabroso espagueti de mar, el musgo de irlanda y el fucus.
Botánicamente hablando
Las algas siguen sus ciclos sin necesidad de siembras, transplantes, abonos, riegos, ni tratamientos con pesticidas. Hoy en día se conocen más de 24.000 especies de algas, de las cuales sólo un reducido número se utilizan para la alimentación humana o con fines medicinales.
Las algas poseen el pigmento verde llamado clorofila y son capaces de producir su propio alimento mediante la fotosíntesis necesitando de luz solar para desarrollarse.
Estas importantes características permite clasificar las diferentes clases de algas de acuerdo con su color, el cual depende de la profundidad del mar en la que vive o lo que es lo mismo, las radiaciones luminosas que recibe según las cuales se establece todo su metabolismo.
Estas saludables verduras de agua dulce o salada poseen diversas sustancias coloradas que tienen la tarea de captar la energía luminosa y aprovecharla por medio de reacciones fotoquímicas. Lo que hace que las algas no sean sólo un importante alimento para nuestro metabolismo físico, sino también sobre nuestro metabolismo de luz, es decir, al igual que la verdura fresca que ha crecido de forma natural y la fruta madurada al sol son ricas en energía solar, algunas algas también almacenan energía luminosa (biofotones)que se transmiten a las células expresándose mediante una sensación de vitalidad y bienestar.
Propiedades dietéticas de las algas
Las algas son las verduras con más alto contenido en sales minerales y oligoelementos. Son ricas en yodo, hierro (100 gramos de algas nos dan dos veces más hierro que cien gramos de lentejas)cobalto, magnesio, calcio, fósforo y potasio. Con 100 gramos de alga Hiziki aportamos 1400 mg. de calcio ante los 100 mg. que aporta la leche, y con 1 gramo diario de alga Kombu obtenemos el aporte suficiente de yodo para garantizar el equilibrio de las glándulas endocrinas. Oligoelementos como el cinc necesario para la correcta secreción y asimilación de la insulina, el hierro y el cobalto, encargados de evitar la anemia, o el silicio y el calcio, imprescindibles para fortificar los huesos, uñas, piel y cabello se encuentran presentes en las algas.
Una cucharada sopera diaria de algas abastece al organismo de todos los minerales y oligoelementos esenciales indispensables para un correcto metabolismo celular.
La riqueza en clorofila de las algas; Las más ricas son la espirulina y el alga azul Klamath. La clorofila activa las enzimas del cuerpo que intervienen en la asimilación de los nutrientes para transformarlos en energía; ayuda a purificar la sangre e incrementar la formación de hemoglobina, evita la contracción de los vasos sanguíneos y aumenta el rendimiento muscular y nervioso.
Algas para adelgazar
Las algas aumentan de tamaño al entrar en contacto con agua, su medio natural, produciendo un efecto saciante y por otro debido a su gran aporte de yodo (las algas marinas son alimentos cinco veces más ricas en yodo que el agua de mar) regulan el funcionamiento de la glándula tiroides responsable de que se quemen los hidratos de carbono que ingerimos y no se conviertan en "michelines". Las propiedades adelgazantes de las algas también se debe a que aportan mucílago (sobretodo el musgo de irlanda y el agar-agar) un tipo de fibra que estimula el buen funcionamiento del intestino grueso permitiendo una buena eliminación diaria de los residuos, requisito indispensable para eliminar el exceso de peso.
¿Cómo utilizar las algas para que nos ayuden a adelgazar?
Una alimentación basada fundamentalmente en ensaladas, frutas y cereales integrales y la práctica regular de ejercicio físico son las verdaderas bases para la reducción de peso y grasa corporal.
Las algas son buenas coadyuvantes gracias al contenido en fenilananina, un aminoácido que suprime el estímulo nervioso del apetito en el cerebro que junto al aporte de yodo, minerales y enzimas nos ayudan a acelerar el proceso metabólico de reducción de peso y toxinas. El alga Kelp y el alga fucus se pueden consumir en comprimidos o cápsulas de 30 a 60 minutos antes de las comidas principales con unos o dos vasos de agua para actuar contra la obesidad.
Contienen Cianocobalamina o B12 lo que descarta que esta vitamina de la familia del grupo B no se encuentre presente en el mundo vegetal. El alga Nori y la Espirulina son la más ricas en esta esencial vitamina hidrosoluble tan fundamental en la síntesis del ADN, la formación de los glóbulos rojos y células de las paredes del estómago. Esto es especialmente importante para vegetarianos.
Son una fuente de proteínas vegetales inigualable por aportar todos los aminoácidos esenciales en una proporción adecuada y con un coeficiente de digestibilidad de hasta un 95% (al lado del de la carne de un 20% o de la soja de un 35%) Además no contienen colesterol, grasas saturadas, residuos de antibióticos, pesticidas ni hormonas de síntesis como ocurre con las proteínas de la carne.
Mayor porcentaje de vitamina E que el germen de trigo y uno de los alimentos más ricos en provitamina A o betacarotenos. Hay que añadir además que las algas contienen ácidos linoléicos y alfa linoléicos. Esta especial sinergia de vitaminas de las algas actúa contra el envejecimiento, protege la piel y las mucosas de los radicales libres, sin ningún riesgo de hipervitaminosis, pues el betacaroteno o precursor de la vitamina A es completamente atóxico.
El ácido algénico, componente fundamental y peculiar de las algas, contribuye en la eliminación de metales pesados como el arsénico, el plomo, el mercurio e incluso con elementos radioactivos (estroncio, cobalto)originando así la formación de sales insolubles que junto a los productos de desecho de nuestro organismo eliminamos todos los elementos contaminantes que se han ingerido con la comida o que se han absorbido de la atmósfera así como las purinas procedentes de productos animales. Gracias a dicho elemento se elimina también la grasa superflua y las toxinas depositadas en la sangre, que así se purifica.
¿Quién debe consumir con moderación las algas de agua salada?
Debida a la alta composición de las algas marinas en yodo es necesario evitar su consumo en personas que sufren hipertiroidismo, se les haya extirpado la glándula tiroides o sean muy delgadas y nerviosas. Algunas algas contienen un alto porcentaje de sodio por lo que no conviene su abuso a personas con tendencia a la hipertensión. En todos estos casos son más aconsejables las algas de agua dulce como la Klamath, la Espirulina o la Clorela.
ALGAS DE MAYOR INTERÉS ALIMENTARIO:
Nori
Son el producto más importante en la agricultura de Oriente. El cultivo industrial tradicional de Nori se realiza en Japón, Corea y China. A lo largo de la costa norte del Atlántico existen al menos 15 especies de "Porphyra", algunas de las cuales han sido sometidas a pruebas de catado, resultando superiores en gusto a otras especies de Nori tradicionales.
Es muy sabrosa. Suele venderse en hojas dobladas de 20 cm prensadas, presentando un aspecto de hojas de papel oscuro o morado, cortadas en rectángulos. Son consumidas en platos orientales muy populares, como el envuelto comestible para sushi (arroz y pescado crudo), tostadas sobre el fuego y desmenuzadas sobre ensaladas, platos de arroz, pastas o sopas.
Son apreciadas por sus propiedades nutritivas, especialmente ricas en proteínas (35%) y en vitaminas A y B12. Son ricas igualmente en calcio, hierro y potasio.
Su consumo está indicado especialmente en personas con problemas en la piel y de visión. Facilita la digestión, ayuda a eliminar acúmulos de grasa y es de gran ayuda para controlar el colesterol y la arteriosclerosis. Es un excelente complemento en la alimentación.
Kombú
Su color es verde parduzco. Se usa como verdura por su consistencia carnosa y debido al ácido glutámico que contiene esta alga, tiene la propiedad de ablandar la fibra de otros alimentos, por lo que si se añade a los platos de cereales o legumbres (garbanzos, lentejas, soja...), se ahorran minutos de cocción y aportan un grato sabor. Se puede añadir una hoja de alga kombú a estos cocidos, y después se corta a trocitos y se añade al plato.
Rica en minerales (22%), es una de las algas más ricas en yodo, contiene también calcio, hierro y vitaminas A y del grupo B. Su riqueza en yodo la hace indicada en los problemas de tiroides y como complemento en las dietas de adelgazamiento. Su contenido en ácido algínico hace que actúe como un limpiador natural y eliminador de toxinas para los intestinos, siendo muy útil en las colitis. Estimula suavemente el sistema linfático y es muy beneficiosa contra la hipertensión arterial. Activa la circulación de la sangre, actúa sobre el sistema nervioso y previene las enfermedades degenerativas. Muy efectiva en la artritis y en los problemas de riñón en general.
Wakame
Se seca adquiriendo color verde oscuro o se escalda antes del secado adquiriendo un color verde brillante. Es la más indicada para iniciarse en el gusto de las algas y muy versátil en la comida. Para aprovechar mejor sus cualidades, es preferible tomarla cruda en ensaladas. Previo remojo de media hora aproximadamente, combinándolas con todo tipo de verduras. Hervida se utiliza para sopas o platos cocinados y acompañando a pescado o pollo, o cocinada al horno. Se puede usar como otras algas para ablandar y acelerar la cocción de las legumbres secas. En polvo se usa como condimento de arroz y vegetales.
Rica en minerales (18%), sobre todo en calcio. Rica en vitamina C y del grupo B, es muy útil en los casos en que hay que aumentar el consumo de estas vitaminas, como en nerviosismo, estrés, depresiones, ciáticas, lumbago... Es la indicada para el crecimiento de uñas, cabello y para el cansancio. Activa la circulación y ayuda al equilibrio del sistema nervioso. Colabora a mejorar la eliminación de riñones e hígado y estimula la producción de hormonas. Se utiliza también en enfermedades pulmonares y en el asma. Ayuda igualmente a disminuir la tensión arterial.
Hijiki
Se presenta en tiras cilíndricas de color casi negro.
Está considerada una de las fuentes más ricas en sales minerales (contiene hasta un 34%), especialmente de calcio, su contenido es 15 veces superior al de la leche. Se debe consumir en pequeñas cantidades.
Es el alga de la regeneración por excelencia, se dice que los japoneses deben su cabellera característica al consumo regular de Hijiki. Es de destacar su acción sobre las uñas, el pelo y los huesos, y por su alto contenido en hierro se recomienda para la anemia y en mujeres embarazadas. Previene las caries dentales y evita o limita el encarecimiento. En Japón es común comer durante un día sólo a base de esta alga como cura de rejuvenecimiento. También se utiliza para problemas de circulación venosa y para descender los niveles de colesterol.
Dulse
Su sabor y consistencia son finos y agradables. Se toma cruda en ensalada, junto con otras verduras, combina bien con ensaladas de patatas, muy apetitosa tostada al fuego y luego untada en salsa de soja, así como cocida con cualquier verdura.
Es rica en proteínas, hierro, potasio, yodo y es un gran aporte de calcio.
Musgo de Irlanda
La mayor parte de la que se utiliza comercialmente procede de las costas septentrionales de Irlanda, de ahí el nombre con que se conoce, pero igualmente la encontramos en nuestras costas del Cantábrico y del Atlántico.
Su sabor es neutro. Tras ser decolorada y secada, se cocina tradicionalmente para preparar jaleas para los convalecientes o para las personas de estómago delicado y para "pudding" sazonado con azúcar y limón. Se utiliza con base gelificante y de espesamiento en la industria alimentaria, igual que el agar-agar.
Spirulina
Es una microalga usada desde muy antiguo, actualmente se cultiva en medios artificiales.
Es un excelente suplemento nutricional, muy rico en proteínas (60-70%), su contenido proteico es superior a la carne, el pescado y los huevos, con todos los aminoácidos esenciales que se requieren nutricionalmente; vitamina B12, vitamina E (3 veces más que el germen de trigo) y provitamina A, ácidos grasos esenciales y sales minerales, entre ellos hierro y selenio.
Suplemento dietético en curas de adelgazamiento (ayuda a adelgazar y a mantener después un peso adecuado sin someterse a regímenes especiales, porque según algunos autores, su riqueza en fenilalanina, aminoácido abundante en este alga, actúa directamente sobre la zona del cerebro que controla el apetito), desnutrición o situaciones especiales de gran actividad psico-física. En retrasos de crecimiento, preparación de exámenes, alteraciones de la memoria, agotamiento físico e intelectual, convalecencias, estrés, como complemento alimenticio en embarazadas o en personas que siguen dietas deficientes y como regenerante de la piel. Útil alimento complementario en pacientes hipertensos y en mujeres con tensión premenstrual, en estreñimiento, gastritis y úlceras gastroduodenales.
Agar-Agar (kanten)
No se trata propiamente de un alga, sino de un subproducto obtenido de diferentes algas.
Podemos encontrarla comercializada en forma de hilos y en barritas rectangulares. Proviene de distintos tipos de algas y se utiliza como gelatina. Al cocinarse se vuelve transparente, espesando al enfriarse. La mejor forma de aprovechar sus cualidades nutritivas es tomarla cruda, previo remojo de media hora aproximadamente, y acompañarla con ensalada. Es muy empleado en la fabricación de jaleas, confituras, helados, jarabes, mayonesas y quesos, ya que les confiere la consistencia deseada.
Se caracteriza por no ser atacable por los ácidos gástricos ni absorbible, factores que la hacen ideal como complemento para corregir el estreñimiento, proteger la mucosa gástrica y regular el tránsito intestinal.
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